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Archive for the ‘Español’ Category

Lo que ha sido de mi vida

septiembre 21, 2014 1 comentario

Hace tiempo que no escribo en este blog. La vida ha estado interponiéndose entre él y yo, pero muchas veces lo recuerdo y pienso en algo que me gustaría escribir, pero no lo hago. ¿Qué ha sido de mi vida? Muchas cosas han cambiado. Desde hace casi dos años tengo un trabajo que me gusta, en el que me ha ido bien y estoy progresando. Siento que no me ha ido tan bien como podría haberme ido, no fueron muchos los momentos en los que mi mente estuvo al cien por ciento dedicada a él, pero los momentos en los que eso ocurrió fueron momentos de mucho crecimiento. Hace mucho pude resumir en una palabra lo que le pediría a la sociedad o a la vida si tuvieran oídos: “cubranme”. No soy bueno para atacar demasiados frentes a la vez, supongo que nadie lo es, pero me siento muy malo en ese sentido. En lo laboral pude experimentar eso que quería hace unos años, cuando tenía un trabajo que odiaba pero no me permitía dejar: la sensación de que puedo olvidarme de todo y atacar los problemas que me ponen en frente sin pensar si lo que estoy haciendo es lo que debería hacer o debería buscar otra cosa para hacer. Salvo unos momentos en los que redimensioné mis gastos demasiado pude trabajar muy tranquilo, totalmente convencido de que lo que estaba haciendo era lo único que necesitaba hacer en el plano laboral.

No sólo han pasado muchas cosas en mi vida, han pasado muchas cosas en la sociedad y en mi país en particular sobre las que quiero comentar, pero no me he dado el tiempo para hacerlo. Una de ellas es la intensificación del populismo aquí en Uruguay. Me cansé de escuchar estupideces como que Mujica es el mejor presidente del mundo, o de ver a vende humos tratar de alimentar resentimientos derivados de la comprensión simplista y equivocada de los procesos sociales y económicos entre distintos sectores de la sociedad. En mi opinión los alimentan sabiendo que hacen daño a todos con el fin de obtener un beneficio para ellos mismos o a veces simplemente buscan dañar a la gente que envidian por ser lo que ellos quisieran ser. Sobre eso muchas veces me he sentido impulsado a escribir, pero salvo por las dos entradas anteriores a esta, siempre la intención de escribir se perdía en el camino.

Todos los días veo prosperar falacias y veo la fuerza de la estupidez oponiéndose a la fuerza de la inteligencia y la búsqueda del bien que mejoran el mundo. Ahora quiero retomar la escritura en parte porque se acercan las elecciones en mi país y veo que la idiotez de la gente se manifiesta más abiertamente y la fuerza de los estúpidos atenta contra la posibilidad, hoy viable, de terminar con un proceso de intensificación del populismo en mi país que atenta contra nuestro futuro. Quiero desenmascarar a los hipócritas, quiero ayudar a la gente a entender lo que está pasando y poder decidir mejor. Quiero que quien gane las elecciones no tenga que conquistar votos movidos por secciones diminutas de los cerebros de los electores. Quiero que las mentes se despierten y que las neuronas concurran masivamente a la próxima elección, y que idealmente el próximo presidente sea el que convenció al menos a la mitad más una de las neuronas habilitadas a votar, probándole que es el mejor o al menos el menos malo de las opciones. Idealmente me gustaría además que la racionalidad, el sentido común, la integridad y la honestidad no sean un nicho minoritario del mercado electoral, me gustaría que en la próxima elección haya lugar para alguien que encarne esos valores y se compita con propuestas que de verdad sean buenas. Mi intención es aportar mi granito de arena en ese sentido. Veremos si lo consigo hacer.

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Oprimir democratizando

junio 4, 2013 1 comentario

Hay una palabra que se ha puesto muy de moda en mi país (Uruguay) últimamente: democratizar. Es una especie de comodín que se usa para describir un proceso de tal forma que oponerse a él adquiera connotaciones tiránicas. Se dice que hay que democratizar la justicia y los medios de comunicación por ejemplo.

¿Es siempre bueno democratizar? Creo que no y no porque prefiera algún tipo de tiranía, sino todo lo contrario. La dicotomía que se plantea habitualmente es la de democracia versus tiranía. La democracia sería el gobierno del pueblo y la tiranía el gobierno de una minoría (a veces una sola persona). El pueblo sería toda la población y la minoría una parte pequeña de ella. En la democracia el pueblo tomaría las decisiones y por lo tanto el pueblo tendría las herramientas para buscar el bien para sí y evitar el mal. En la tiranía el pueblo estaría expuesto a los caprichos de una minoría y no tendría las herramientas para mejorar su situación. Planteado así parecería que si se busca el bien del pueblo la democracia es más que suficiente. El problema es que el pueblo es una simple abstracción. La voluntad del pueblo en las democracias es la voluntad de las mayorías. Esas mayorías pueden ser tan pequeñas como la mitad más uno. En la democracia hay sometimiento al igual que en la tiranía. La diferencia es por un lado cuantitativa, porque el número de personas sometidas es menor, y a veces también cualitativa, porque el número de opresores puede ser tan grande que atenúe algún posible exceso individual y también que logre reflejar más facilmente el sentido común que no permitiría esos excesos. Pero aún así, en la democracia siguen habiendo oprimidos.

¿Estoy diciendo que dado que la democracia no es perfecta es justificable la tiranía? No. Estoy diciendo que existen otros procesos además de la “democratización” que acentuan aún más las ventajas de la democracia.

La democracia es una forma de gobierno y gobernar implica determinar como serán las cosas, muy probablemente contra otras voluntades. Es bueno recordarlo. Una forma simple es cambiar la inofensiva palabra “democratizar” por una expresión que refleje lo que implica concretamente el proceso. Propongo la expresión “imponer la decisión de la mitad más uno de los ciudadanos con derecho a voto”.

¿Debemos democratizar los contenidos de los medios de comunicación? La pregunta, traducida, sería: ¿debemos imponer la decisión de la mitad más uno de los ciudadanos con derecho a voto, sobre los contenidos de los medios de comunicación? En otras palabras, ¿tienen esas mayorías derecho a forzar a otros a comunicar lo que ellas decidan? Eso es exactamente lo que quieren hacer los gobernantes de turno de mi país. Es a lo que apunta su tiránico proyecto de ley de medios.

¿Debemos democratizar la justicia? ¿Sería bueno que por ejemplo en lugar de jueces profesionales e imparciales que simplemente apliquen la ley, la mitad más uno de los ciudadanos con derecho a voto ocupe su lugar? Democratizar, o sea, imponer la voluntad de esa mayoría es nuevamente insuficiente y potencialmente contraproducente. Esa mayoría no tiene derecho a hacer lo que decida. Solo porque lo decida ella no se vuelve justo. La mayoría haría bien en profundizar otros procesos, por ejemplo “republicanizar” la justicia, o dicho de otra forma, asegurarse de que haya una justicia independiente. Tampoco alcanza con eso, pero es necesario. Otro requisito es que la justicia esté basada en un sistema hecho de tal forma que sea justo. Que este basado en principios genericos y abstractos y no sea una simple formulación de reglas para favorecer a algunos. El acto de hacer justicia no es lo mismo que el acto se gobernar.

Espero que los ciudadanos de mi país reaccionen a tiempo y se opongan a los intentos tiránicos de gobernar lo que debería y puede ser libre. Que su acto de gobierno sea simplemente reconocer y garantizar la libertad en esos planos.

El individuo frente a la inercia de la masa humana

febrero 23, 2013 4 comentarios

Uno de los sentidos que le veo a mi vida es el de cambiar el mundo en el que vivo. Cuando expreso esto a veces me dicen que yo no puedo cambiar nada, que todo lo que pienso ya lo han pensado otros. Supongo que quienes me lo dicen se basan en algo que es cierto: hay procesos en marcha en la humanidad que son casi inevitables al margen de las voluntades que accidentalmente conviven con ellos. Uno de esos procesos es el avance científico. Si viajáramos en el tiempo y matáramos a Newton antes de que formulara la teoría de la gravedad, de todas formas la observación de lo que ocurre en el universo habría llevado a otros, tarde o temprano, a las mismas conclusiones.

En un mundo en el que viven siete mil millones de personas parece difícil pensar que algo dependa de alguien, pero tengo dos objeciones para esa visión. La primera es que vivimos en un mundo en el que ideas bastante arbitrarias de personas concretas han marcado a civilizaciones enteras. Es probable que la ciencia tendería a ser lo que hoy es sin Newton, pero si Mahoma hubiera muerto antes de los cuarenta hoy no existiría el Islam. Lo mismo pasaría con otra religión, el psicoanálisis, si Freud no hubiera nacido. Al margen de que vivamos o no en un universo determinista, no todo lo que pasó en la historia, incluso eventos que le han dado forma a lo que hoy es la humanidad, hubiera pasado como pasó sin la intervención arbitraria de algunos individuos concretos. Dejando a un lado el tema de la arbitrariedad, también creo que existe el ingenio: personas concretas han hecho con recursos muy limitados descubrimientos o planteos muy ingeniosos. Por ejemplo Eratóstenes calculó la circunferencia de la tierra midiendo unas sombras y contando los pasos que separaban  las ciudades de Siena y Alejandría.

La segunda objeción que planteo es que hoy vivimos en un tiempo en el que ocurren aceleradamente cambios que podrían clasificarse de inevitables en presencia de una población humana numerosa, como son los avances científicos, pero que justamente la velocidad en la que ocurren los cambios esperables deja poco tiempo para que muchas individualidades distintas hagan su aporte. Por poner un ejemplo: hoy en día existen personas que hacen juegos para consolas que ya han sido superadas y abandonadas. Esto es porque el potencial de esas plataformas no fue totalmente explotado en su tiempo, al menos en lo que tiene que ver con el plano creativo y no técnico, pero fue lo que existió y no lo que podría haber existido lo que influyó en lo que surgió después. Hoy en día las tecnologías llegan y son superadas sin que todas las puertas que tenían el potencial de abrir hayan sido abiertas, pero quienes abren las puertas que pueden ser abiertas en su tiempo a veces terminan creando imperios comerciales y, más importante aún, influyendo en las actividades diarias y la forma de relacionarse de millones de personas.

Vivimos en un mundo en el que la humanidad podría llegar a extinguirse a sí misma en una guerra nuclear o podría desaparecer ante el impacto de un meteorito lo suficientemente grande y creo que el tiempo que permanezca dependerá, para bien o para mal, de muchos aportes individuales. En nuestro mundo existe una gran inercia, por ejemplo en las tendencias de opinión de las masas humanas, a la vez que existe una enorme capacidad de reproducción de una idea que llegue a simplificar el enfoque de un problema común a muchos.

Por todo esto que he dicho creo que vale la pena intentar cambiar algo en el mundo. No sé si mi aporte llegará a hacer una diferencia, pero creo que es posible (sobre todo teniendo en cuenta el “efecto mariposa”), y sobre todo creo que vale la pena intentarlo.

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Mil visitas más tarde

febrero 23, 2013 3 comentarios

La última vez que escribí anuncié que este blog había llegado a los 3000 visitantes, hoy, a pesar de que no he agregado nada desde entonces, la cifra supera los 4000. Desde entonces pasaron muchas cosas en mi vida, algunas buenas y otras malas. Cuando pasé por malos momentos me faltaron las ganas de escribir, y cuando los tiempos fueron muy buenos me faltó el tiempo. Hoy creo que estoy más o menos en el medio de esos extremos. Con algo de ganas y tiempo me propuse retomar este blog. Estoy escribiendo desde una tablet, usando la aplicación de WordPress para Android. Si no aparece algo en el camino pronto publicaré algún otro post con un tema más concreto. La batería se está por terminar. Sigo desde la computadora.

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Tres mil visitas

septiembre 5, 2012 1 comentario

Hace unos minutos entré a ver las estadísticas de este blog y vi un número redondo: tres mil visitas únicas desde que abrí el blog seis años y nueve meses atrás. Quiero agradecerle a toda la gente que pasa por aquí y decirles que cuando me encuentre inspirado seguiré agregando algún post más. Por ahora la vida corre muy rápido y no tengo tiempo de reflexionar como quisiera. A veces me digo “tengo que escribir sobre eso en el blog” pero mi intención es sepultada por nuevos acontecimientos. Gracias por leerme y hasta pronto…

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La mitad de nuestros problemas…

julio 17, 2012 Deja un comentario

La mitad de nuestros problemas en la vida pueden ser identificados por haber dicho que si demasiado rápido o por haber dicho que no demasiado tarde. (Josh Billings)

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Si hubiera nacido para aprender algo…

julio 3, 2012 Deja un comentario

Si hubiera nacido para aprender algo, pienso desde hace años que ese algo se podría resumir en la siguiente frase: “Después de un cambio todo se ve muy distinto a lo que se ve el cambio imaginado antes de que ocurra”. No es un principio aplicable solo a grandes cambios, como simple pensamiento es algo a lo que recurro, con buenos resultados, en los peores momentos. Como guía de acción, es frecuentemente lo que marca una línea recta entre mis intenciones y los resultados que quiero obtener.

Quizás la dificultad más grande de la vida es que se camina de espaldas al futuro: estamos vinculados por causalidad al pasado pero del futuro no sabemos nada. A veces creemos saber que conocemos lo que el futuro nos depara, proyectando patrones del pasado, y muchas veces acertamos en eso, pero en realidad desconocemos lo que viene.

El año pasado viajaba en un autobús con los ojos cerrados y de repente escuché un golpe. A los segundos me enteré de que fue un golpe que terminó una vida, una vida que más tarde supe que tenía más de ochenta años. Ignoro si fue un accidente o un suicidio aunque me inclino más a pensar que la vida del hombre que murió terminó sin que, un minuto antes, nada la anunciara.

No solo lo malo puede estar escondido detrás de la incertidumbre del futuro. Me he convencido con el tiempo de que conseguir gran parte de lo que en realidad quiero está dentro de lo que puedo encontrar en esa caminata ciega. Creo también que con constancia y solo un poco de suerte puede hacerse realidad una visión ansiada.

Proactividad es la palabra de moda (o quizás ya no tanto). Vivimos en un universo reactivo pero podemos, con nuestra voluntad, crear una parte de él, llamada imaginación, para catapultarnos a un destino deseado…

Quizás estas divagaciones suenen muy extrañas para la mayoría de la gente, tal vez más orientada a la acción que a la reflexión y/o divagación, pero soy como soy y creo que el concepto que definiría lo que debo aprender en la vida es el que hoy expresé. Hay cosas que otra gente necesita aprender y que a mí me resultan naturales, de sentido común. Si yo actuara de acuerdo al principio enunciado estaría en el grupo de los que aprendieron su lección y triunfaron, con suerte al encontrar el éxito deseado y sin ella al ser un ejemplo del camino a seguir para maximizar la oportunidad de encontrarlo.

Suficientes divagaciones por hoy. Voy a recostar la espalda en mi cama y a seguir mi viaje al futuro cercano, tan incierto como inevitable.