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El individuo frente a la inercia de la masa humana

febrero 23, 2013 4 comentarios

Uno de los sentidos que le veo a mi vida es el de cambiar el mundo en el que vivo. Cuando expreso esto a veces me dicen que yo no puedo cambiar nada, que todo lo que pienso ya lo han pensado otros. Supongo que quienes me lo dicen se basan en algo que es cierto: hay procesos en marcha en la humanidad que son casi inevitables al margen de las voluntades que accidentalmente conviven con ellos. Uno de esos procesos es el avance científico. Si viajáramos en el tiempo y matáramos a Newton antes de que formulara la teoría de la gravedad, de todas formas la observación de lo que ocurre en el universo habría llevado a otros, tarde o temprano, a las mismas conclusiones.

En un mundo en el que viven siete mil millones de personas parece difícil pensar que algo dependa de alguien, pero tengo dos objeciones para esa visión. La primera es que vivimos en un mundo en el que ideas bastante arbitrarias de personas concretas han marcado a civilizaciones enteras. Es probable que la ciencia tendería a ser lo que hoy es sin Newton, pero si Mahoma hubiera muerto antes de los cuarenta hoy no existiría el Islam. Lo mismo pasaría con otra religión, el psicoanálisis, si Freud no hubiera nacido. Al margen de que vivamos o no en un universo determinista, no todo lo que pasó en la historia, incluso eventos que le han dado forma a lo que hoy es la humanidad, hubiera pasado como pasó sin la intervención arbitraria de algunos individuos concretos. Dejando a un lado el tema de la arbitrariedad, también creo que existe el ingenio: personas concretas han hecho con recursos muy limitados descubrimientos o planteos muy ingeniosos. Por ejemplo Eratóstenes calculó la circunferencia de la tierra midiendo unas sombras y contando los pasos que separaban  las ciudades de Siena y Alejandría.

La segunda objeción que planteo es que hoy vivimos en un tiempo en el que ocurren aceleradamente cambios que podrían clasificarse de inevitables en presencia de una población humana numerosa, como son los avances científicos, pero que justamente la velocidad en la que ocurren los cambios esperables deja poco tiempo para que muchas individualidades distintas hagan su aporte. Por poner un ejemplo: hoy en día existen personas que hacen juegos para consolas que ya han sido superadas y abandonadas. Esto es porque el potencial de esas plataformas no fue totalmente explotado en su tiempo, al menos en lo que tiene que ver con el plano creativo y no técnico, pero fue lo que existió y no lo que podría haber existido lo que influyó en lo que surgió después. Hoy en día las tecnologías llegan y son superadas sin que todas las puertas que tenían el potencial de abrir hayan sido abiertas, pero quienes abren las puertas que pueden ser abiertas en su tiempo a veces terminan creando imperios comerciales y, más importante aún, influyendo en las actividades diarias y la forma de relacionarse de millones de personas.

Vivimos en un mundo en el que la humanidad podría llegar a extinguirse a sí misma en una guerra nuclear o podría desaparecer ante el impacto de un meteorito lo suficientemente grande y creo que el tiempo que permanezca dependerá, para bien o para mal, de muchos aportes individuales. En nuestro mundo existe una gran inercia, por ejemplo en las tendencias de opinión de las masas humanas, a la vez que existe una enorme capacidad de reproducción de una idea que llegue a simplificar el enfoque de un problema común a muchos.

Por todo esto que he dicho creo que vale la pena intentar cambiar algo en el mundo. No sé si mi aporte llegará a hacer una diferencia, pero creo que es posible (sobre todo teniendo en cuenta el “efecto mariposa”), y sobre todo creo que vale la pena intentarlo.

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Los cambios mundiales que espero ver en mi vida: el fin del feminismo

marzo 27, 2011 Deja un comentario

Primero que nada quiero hacer una acotación: no creo que el feminismo vaya a desaparecer totalmente de la faz de la tierra. Creo que es una forma de egocentrismo y egoísmo, que son vicios del ser humano que seguirán con él mientras siga siendo humano. Por otra parte, estoy seguro de que nuestra cultura va a evolucionar hasta el punto de que se reconocerá al feminismo como lo que es: una ideología de odio y difamación en contra de casi la mitad de la humanidad. Creo que se reconocerá que es simple y llanamente supremacismo femenino misándrico y una ideología creada por oportunistas, enfermas mentales e ingenieros sociales con motivos no muy filantrópicos.

El feminismo se alimenta de prejuicios como que el hombre es malo (violento, golpeador, violador) e inferior a la mujer (intelectualmente, moralmente y a veces también físicamente), que la mujer fue particularmente desfavorecida a lo largo de la historia y que su lugar relegado es responsabilidad del hombre. Nuestra sociedad occidental se ha vuelto con los siglos el caldo de cultivo perfecto para estos prejuicios y es en ese caldo que el feminismo como una bacteria se reproduce y arroja su veneno. Digo que es un caldo de cultivo porque ha perdido por completo la capacidad de crítica ante toda afirmación favorable a la mujer o contraria al hombre, mientras que está limpio de “sustancias” que podrían dañar al virus, como comentarios favorables al hombre frente a la mujer. Por ejemplo: cualquiera puede publicar en los medios que la mujer es superior al hombre en algo de acuerdo a un estudio, o un presunto estudio. Esa clase de resultados se puede publicar sin ningún problema, pero si otro estudio indica que el hombre es superior a la mujer en algo, se lo intenta ocultar. No solo eso, sino que cuando no se trata de el resultado de un estudio sino que la realidad lo sugiere se lo toma como una señal de que las mujeres están siendo desfavorecidas, porque el dogma dice que la mujer es igual o mejor que el hombre en todo. Por ejemplo, durante los primeros años de la exploración espacial, los años más arriesgados, solo los hombres eran astronautas. Con el tiempo, cuando viajar al espacio se volvió algo más rutinario se empezó a ver la ausencia de mujeres como un problema. Hoy en día el 22% de los astronautas en la NASA son mujeres. ¿Es eso igualdad? Creo que no. ¿Por qué? El 98% de las personas que solicitan entrar al programa son hombres, y no es debido a su capacidad que ese 2% de mujeres obtiene tantos lugares, sino simplemente porque se considera que es más justo que ellas entren por motivos equitativos. ¿Es equitativo que una persona por el simple hecho de ser mujer tenga un lugar que se le niega a alguien que trabajó mucho más que ella? A mí me parece que no. En el otro extremo, cuando las mujeres superan en número a los hombres en algo, se lo considera como algo natural, una evidencia de la superioridad de la mujer. Por ejemplo, en muchas escuelas públicas en Inglaterra, en donde el feminismo y el lobby de lo políticamente correcto han conseguido mucho poder e influencia, hay más mujeres que terminan la secundaria que hombres. Eso es visto como lo que naturalmente ocurre cuando se eliminan las barreras que impiden que la mujer crezca, cuando en realidad lo que pasa es que más hombres están abandonando los estudios, y eso sistemáticamente es ignorado como un problema. Es claro que es un problema, dado que las escuelas en donde solo se admiten hombres en ese mismo país, y cuentan con un programa diseñado para hombres, están por encima de todas en los resultados académicos. El problema con las escuelas públicas es que las feministas las están rediseñando para hacer fracasar a los hombres: las pruebas son más simples, repetitivas, poco estimulantes. Se premia la obediencia, se da poco espacio para la creatividad y las actividades libres, incluso se quita tiempo de actividades físicas generando un malestar en muchos adolescentes. Por si fuera poco, toda la iconografía de los libros de texto está orientada a la mujer: el hombre es sistemáticamente despreciado por el sistema. El feminismo magnifica mentiras, oculta verdades, y crea realidades artificiales con un único fin: la supremacía de la mujer.

Otro de los motivos por los que quiero que el feminismo desaparezca es porque no creo en su historiografía. Los feministas afirman que la mujer fue desfavorecida a lo largo de toda la historia. Por ejemplo que no podía votar. Es cierto que la mujer no podía votar pero… ¿desde cuándo puede votar el hombre? Hasta hace muy poco tiempo, solo una minoría de hombres podía votar. De hecho en algunos casos se puede decir que los gobiernos eran tan débiles que la función más práctica del voto era medir el poder de los distintos bandos para calcular quien ganaría en una eventual guerra civil. En algunos casos el voto valía más cuanto más propiedades se tenía. Está claro que la masculinidad no era garantía de poder político. Además eran los hombres los que derramaban su sangre en las contiendas, en muchos casos forzados a hacerlo. Ni hablemos de otras épocas en las que nadie votaba… Las feministas se niegan a ver todo esto por una razón sencilla: el feminismo es una forma de egoísmo y egocentrismo. Solo lo que les afecta a ellas les importa, y eso en los mejores casos, porque en los peores casos lo que más les importa es magnificar todo lo que les puede dar más beneficios en forma de cargos reservados para mujeres o para organizaciones que vigilan el otorgamiento de privilegios a la mujer …

Estoy seguro de que el feminismo tiene los días contados. La exposición de su caldo de cultivo a internet ha permitido que se liberen algunos elementos que están uniéndose y reaccionando, y pronto transformaran al medio en algo en lo que no puede sobrevivir. A través de internet quienes notamos y detestamos esta situación estamos encontrando a otros que ven las mismas realidades. Somos hombres y mujeres que creemos que la mentira y demonización de un sexo no es el camino para las relaciones humanas armoniosas. Los “activistas de los derechos de los hombres” están saliendo a la luz, creando documentales, enfrentándose a las injusticias y poniendo un freno al desenfreno misándrico-feminista. Sitios como www.manwomanmyth.com publican decenas de documentales cortas acerca de varios temas de interés y examinan detenidamente la misandria en los medios. Algo que me alegra mucho es que llegué a enterarme de la existencia de estos movimientos en principio no como resultado de una de esas búsquedas en Google capaces de mostrarte la existencia de grupos tan excéntricos como la “Sociedad para la extinción voluntaria del ser humano” o el “Frente para la liberación de los enanos de Jardín”, sino a través de un cartel en un almacén cerca de mi casa que invitaba a una charla acerca de “misandria: el odio al hombre”, una palabra que al usarla por primera vez pensé que yo mismo había inventado. Esta charla se dio en un jardín de infantes frente al almacén, lamentablemente no pude ir porque cuando vi el cartel la fecha ya había pasado. Mi estimación es que no pasará una década antes de que el lenguaje de los medios se adapte para reconocer el valor del hombre y el hombre se pueda poner de pie sin vergüenza, sin tener que pedirle a nadie perdón por sus virtudes y grandeza. El día en el que no se descarten todas las respuestas posibles cuando se constante que las mujeres están rezagadas en algo, y cuando preocuparse por eso, en lugar de por facilitar que cada persona consiga sus objetivos, sea estúpido. El día en el que se reconozca al ser humano como un ser expuesto a mutaciones y en base a eso no se prejuzgue a ninguna mujer u hombre con una vocación en base a los logros de la persona promedio de su sexo. El día en el que se busque más que el éxito relativo de superar al otro, en donde quien quiera mejorar la situación de las mujeres se preocupe en estudiar sus fortalezas y en darles opciones, en ayudarles a crecer por sí mismas, con su propio esfuerzo y no a pisar o robar a los demás. El día en el que se termine la victimización de la mujer y con base a la realidad se planifique un futuro en el que todos podamos ser más felices sin estos enfrentamientos fratricidas. Es mi estimación, y voy a ver si puedo encontrar a los que pusieron ese cartel en el almacén porque quiero unirme a ellos para trabajar para que eso suceda.

Para terminar, un par de videos (el segundo está en cuatro partes):

Y un dato: aunque los medios no lo difundan, el 19 de noviembre es el día internacional del hombre.

Los cambios mundiales que espero ver en mi vida: sociedades inteligentes

marzo 6, 2011 Deja un comentario

Con este post inicio una nueva serie acerca de los cambios mundiales que espero ver durante mi vida. “Lo único permanente es el cambio”, dice el dicho y yo no sé si es tan así, pero durante mi vida he podido observar muchos cambios sociales, políticos y sobre todo tecnológicos. Muchos opinan que la historia se está acelerando, y me es difícil no estar de acuerdo con ellos al tener una sensación de estar mirando un artefacto prehistórico mientras sostengo en las manos un celular fabricado cuando nació un adolescente de hoy, o cuando recuerdo el entusiasmo que experimenté al intercambiar por primera vez palabras escritas con gente de otros países usando internet y el mundo aún parecía más grande, antes de que pudiera ver miles de fotos y videos subidos por los habitantes de la aldea global por todo el mundo, curiosamente menos diversos culturalmente de lo que podría haber esperado… He visto muchos cambios y en cierta forma, por más que en más de una oportunidad he pensado que haber nacido en otra época hubiera sido mejor, me gusta haber nacido en estos tiempos. No solo por tener la computadora frente a mí, conectada a la red global, sino porque creo que he nacido en una época llena de oportunidades, tantas que me hace pensar que desde aquí podrían crearse infinidad de culturas distintas en función de las decisiones que hoy tomemos. Es una época de desafíos que me pone de frente con dilemas que aún no puedo resolver, sobre todo porque distintas partes de mi optan por distintas soluciones y reclaman de mi mente un arbitraje que me lleva a buscar reglas, principios y patrones que quizás algún día trasciendan mi confundida mente y sirvan para poner orden a las que acudan a ellos en busca de guía. Pero mejor dejo estas digresiones y paso a hablar del primer cambio que espero ver: el surgimiento de sociedades inteligentes, para eso quiero empezar a hablar de su antítesis, que es lo que existe hasta el día de hoy: las sociedades basadas en comportamientos emergentes.

El comportamiento emergente

El diccionario en línea Wikcionario define comportamiento emergente cómo: “aquel comportamiento complejo, o que da la impresión de inteligencia, que aparece espontáneamente y de forma imprevista, como consecuencia de una serie de acciones simples”. Un ejemplo de comportamiento emergente es el de las hormigas. Siguiendo rastros químicos y dejando ellas mismas algunos rastros, dan la impresión de conocer el territorio y moverse racionalmente por él. Cuando surge un patrón claramente identificable pero no planificado sino consecuencia de acciones y reglas simples, nos encontramos ante un comportamiento emergente. No solo se encuentra entre las hormigas. La economía de libre mercado por ejemplo no sigue un plan, simplemente surge como consecuencia de las acciones de los productores, comerciantes y consumidores, y aunque intenta ser regulado y controlado por los gobiernos, este control se da a través de la alteración de las reglas de las cuales el comportamiento emerge. La economía no se da porque alguien visualice una dinámica óptima y a partir de ese plan genere los movimientos necesarios. Adam Smith decía que una mano invisible regulaba todo, pero esa mano además de ser visualmente imperceptible es ciega.

El descontento con los resultados de la mano invisible de Adam Smith dio lugar al surgimiento de sistemas que intentaron someter de nuevo la dinámica económica a una voluntad humana, ya sea la voluntad de la mayoría, de una elite, o de un líder que ganó la confianza o conquistó la obediencia de alguna sociedad. No voy a entrar en el tema de si esos sistemas son anteriores al liberalismo, porque sinceramente no lo sé… Por ejemplo, pensar que el emperador Augusto controlaba la conducta de toda la gente situada dentro de lo que conocemos hoy como los límites de su imperio sería muy ingenuo. Tuvo poder, pero no tuvo el control total, y creo que nadie lo ha tenido. Tener el control total sería manejar a todos como marionetas. Quizás algunos ejércitos se acercaron bastante a eso, por ejemplo los ejércitos japoneses durante la segunda guerra mundial, pero obviamente estaban lejos porque a pesar de que la obediencia fuera muy alta, el flujo de información no lo era necesariamente. En general en las grandes guerras encontramos sociedades altamente planificadas, pero hablamos de casos extremos, en los que la población se ve arrastrada a entregar su libertad para un fin. Por más que estas dinámicas estuvieron orquestadas por mentes planificadoras, difícilmente se puedan considerar un verdadero aprovechamiento de inteligencia, o una sociedad inteligente. Una inteligencia gobernando puede producir un gran cambio, pero cuando esa inteligencia pertenece a un solo individuo o a unos pocos, a menudo obedece a sus propios intereses.

Las sociedades inteligentes

Creo que una sociedad inteligente sería una sociedad en donde el potencial de producir un cambio coordinado se hace evidente para todos los individuos, y existen herramientas óptimas para llevarlo a la práctica. Es una sociedad en donde cada una de las cien personas que sacrificarían una tarde para producir un cambio más que accesible para ellas, sepa de la existencia de las otras noventa y nueve. Es una sociedad en la que la gente es consciente de todas las implicaciones de optar por consumir uno u otro producto y donde no se compita en el mercado a través de la producción, sino desde la planificación, y luego los productores sean financiados, o mantenidos, por los propios consumidores. Una sociedad en donde un científico que se dedique a investigar una cura para una enfermedad y hacerla accesible a todos reciba el reconocimiento y apoyo por parte de todos, y que no nos relacionemos con ellos a través del mercado… Espero ver una sociedad así, y tengo algunas ideas que podrían ayudar a que nos acerquemos a ella… a lo mejor algún día las ordeno bien y las expongo.